Antes de meterte en gastos, cambiar de proveedor o confiar en una web que te acaban de entregar, conviene saber qué le pasa de verdad. Para eso está la auditoría WPO: revisamos tu web a fondo y te decimos claro qué falla, qué se puede mejorar y en qué orden. Sin compromiso y en lenguaje que entiendes.
¿Cuándo te conviene una auditoría?
- Antes de arrancar un mantenimiento: para empezar desde una base limpia, sin arrastrar problemas viejos.
- Como segunda opinión: te acaban de entregar una web y quieres saber, de forma independiente, si está bien hecha.
- Cuando hay problemas acumulados: varios fallos pendientes de meses o años que conviene ordenar y resolver de una vez.
La auditoría es la entrada natural a una puesta a punto completa de tu web, y el mejor primer paso antes de un mantenimiento.
¿Qué es una auditoría WPO?
Una auditoría WPO (Web Performance Optimization) es un análisis del estado real de tu web, con la velocidad de carga como hilo conductor. No se queda en el número que da un test: mira de dónde sale ese número —el servidor, las imágenes, la caché, el peso del código— y qué se puede cambiar en tu caso concreto.
¿Para qué sirve?
- Saber qué frena tu web, con datos y no con suposiciones.
- Priorizar. No todo lo que se puede mejorar merece la pena: te decimos qué arreglar primero y qué puede esperar.
- Decidir con criterio antes de gastar en un rediseño, un hosting nuevo o un mantenimiento.
Qué miramos
El servidor
Cuánto tarda en responder y si el hosting que tienes da lo que necesitas. Si es el freno, te lo decimos con datos; y si no lo es, también: no somos afiliados de ningún hosting, así que no ganamos nada recomendándote cambiar.
Las imágenes
Suelen ser lo más pesado de una web. Revisamos formato, tamaño y carga diferida, y cuánto se puede recortar sin que se note en pantalla.
La caché
Comprobamos si hay caché, si está bien configurada y si está haciendo algo por ti. Aquí solo diagnosticamos: la configuración entra en la puesta a punto.
Los Core Web Vitals
Las métricas con las que Google mide la experiencia real de tus visitantes, y cuáles estás suspendiendo.
El informe
Un documento en castellano, sin jerga: qué hemos encontrado, qué recomendamos hacer, en qué orden y qué esperar de cada cosa. Es tuyo, lo uses con nosotros o no.
¿Listo para saber qué le pasa a tu web?
Una auditoría no te ata a nada: es información que te sirve aunque después decidas no contratar. Y si decides seguir, el importe de la sesión de consultoría se descuenta de la puesta a punto si la contratas en los 30 días siguientes.

